23 Agosto - 2014

Gobierno de Colombia debe retirar la vacuna contra el papiloma humano

¿Cómo es posible que varias niñas vacunadas contra el papiloma humano estén enfermas y el gobierno de Colombia a través del ministerio de Salud no haya comprobado que es por la vacuna contra el papiloma humano? En Carmen de Bolívar desde hace cinco meses 28 niñas están enfermas y no se sabe por qué y ellas fueron vacunadas contra el papiloma humano.

Desde hace cinco meses 28 niñas están enfermas y no se sabe de qué
 
Familiares a la espera de respuestas en hospital de Carmen de Bolívar.

Foto de Facebook

Diez de ellas fueron remitidas a Bogotá donde se cree que están intoxicadas con metales pesados.

Caracol | Agosto 22 de 2014
 

Las familias dicen que hay negligencia médica Una terrible pesadilla viven desde marzo pasado las familias de 28 niñas que sorpresivamente presentaron síntomas de una aparente intoxicación, pero que después de tanto tiempo, aun no se sabe con certeza qué les sucedió.
 
En principio se creyó que era el efecto de la vacuna contra el papiloma humano, pues de manera coincidencial le fue aplicada a las menores, poco antes de que se enfermaran.
 
En efecto, a estas niñas les aplicaron dos dosis de este biológico, una primera el 12 de julio 2013 y la segunda dosis el 21 marzo 2014. Tres menores se desmayaron tras recibir la dosis y otras 13 reaccionaron igual 15 minutos después. Además del desmayo dolor de cabeza, asfixia, dolor en las articulaciones y parálisis corporal.
 
Cuando esa posibilidad fue descartada, aunque no de tajo, entre la comunidad de El Carmen de Bolívar se habló sobre la posibilidad de que fueran víctimas de brujería o prácticas satánicas. Alcanzaron a culpar a la tabla ouija e, incluso, se habló de uso de sustancias sicoactivas.
 
Luego se descartó que un alimento descompuesto fuera el responsable y desde entonces se les somete a toda clase de tratamientos, sin que haya evolución favorable.
 
Diez de ellas fueron remitidas hace pocos días a Bogotá y recluidas en el Hospital Infantil San José (el antiguo Lorencita Villegas) donde continúan haciéndoles pruebas. Allí, en un escueto comunicado, simplemente se reporta que, al parecer, sufren de una intoxicación con metales pesados.
 
Las niñas, cuyas edades oscilan entre los 12 y 15 años de edad, estudian en la institución educativa Espíritu Santo de esa población, a donde, por supuesto, no han podido volver.
 
Desde el primer día de la emergencia, comenzó una lucha de 26 familias por conocer la verdadera razón del deterioro de la salud de sus hijas, pero cinco meses no han recibido una respuesta satisfactoria. Las menores fueron sometidas hasta a pruebas de embarazo, pero nada de esto se ha comprobado.
 
Durante este tiempo se responsabilizó a las autoridades de salud de Bolívar por una supuesta la falta de garantías con las vacunas, bajo el argumento de que no habían sido sometidas a la cadena de frío para su conservación.
 
Hoy las niñas están deprimidas, han perdido la motricidad de sus cuerpos, ya no pueden correr, jugar, bailar y casi que ni estudiar.
 
Luego de una protesta que exigía respuesta y atención médica, las familias denuncian ante el Ministerio de Salud el caso, sin ninguna respuesta concreta.