24 Julio - 2013

¿ Qué hace el alcalde de Calarcá en Nueva York ?

La pregunta se la hacen varios ciudadanos y algunos representantes de medios de comunicación porque él está sancionado por la Procuraduría Provincial, organismo de control que le corrió un pliego de cargos, el cual contempla un 'negociazo' con la puesta en funcionamiento de las controvertidas fotomultas. Es un horror lo que hizo el alcalde Juan Carlos Girlado, pero más horror muestra la Procuraduría General de la Nación que lo dejó salir del país, con razón andamos tan mal. La dirección de colombiaparatodos.net

Se va a armar la fiesta
 

Autor: Jorge Eliécer Orozco Dávila
 
Estamos hasta el bozo de decir, comentar y replicar que la función administrativa del Estado tiene que estar al servicio de los intereses generales y que para el cumplimiento de este mandato constitucional se contará siempre y en todo lugar con un control interno que infortunadamente no funciona en todos los casos, aunque es justo reconocer actuaciones valiosas de los organismos de Control y las severas sanciones que eventualmente aplica La Procuraduría. En Colombia es muy poca la sujeción de administradores públicos a las normas contempladas en la ley.

El Procurador General de la nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, tiene prevista una visita al Quindío el 31 de julio, pero fíjense que al dilecto alcalde de Calarcá Juan Carlos Giraldo Romero sancionado por la Procuraduría Provincial con un año de suspensión en fallo de primera instancia que algunos consideran debió ser más severo, no le fue óbice para viajar a Estados Unidos en una comisión que en su caso, no resiste la menor explicación.

Esa es una de esas actuaciones faltas de vergüenza y de respeto a la dignidad del cargo y por la que la contraloría y el propio ministerio público, pero especialmente la contraloría, puede exigir rendición de cuentas.

Está vigente el proceso administrativo en contra del alcalde Giraldo por el primer negocio internacional que su administración suscribió en una notaría de Panamá, —las trilladas y despreciadas foto multas—. Un alcalde del Quindío suspendido por un año ¿qué diablos hace en Nueva York?, ¿mediante qué mandato y con qué facultados se va al exterior como si el municipio de Calarcá estuviera pasando por los mejores tiempos de su historia y cuando lo cierto es que afronta problemas de toda índole?. Por supuesto otros alcaldes están en el mismo deber de explicar las razones de sus viajes.

La visita del procurador general Alejandro Ordóñez si es que en efecto viene al Quindío el próximo 31 de julio debe servir para que haga aquí una vigilancia directa y de primera mano en lo que tiene que ver con el ejercicio diligente y eficiente de algunos de los servidores públicos regionales.

Este es uno de los graves problemas de la región y del país, el incumplimiento de los gobernantes a lo que prometen en campaña; la inacción política y la omisión de respuestas que finalmente no hacen sino desilusionar a los electores. En el Quindío, el gobierno de Calarcá sigue a la cabeza de las administraciones locales en las que cunde el descrédito. El paso del Estado a la sociedad del bienestar no se da en algunos municipios del departamento pero el primero en esa materia sigue siendo Calarcá. Cada día eso se nota más, pero Juan Carlos no cree. Los ciudadanos locales no sienten que su voluntad tenga la más mínima influencia en las decisiones administrativas y políticas del alcalde y eso pone en evidencia la falta de sindéresis, cuando menos, del alcalde local.

De darse la visita del procurador me late que se va a armar la fiesta, pero no vayan a imaginarse que de ella van a salir todos felices, por el contrario, pienso que se les va a aguar a quienes no han sido consecuentes con el deber y las obligaciones que les asiste como administradores públicos. Estos gobernantes postmodernos están convencidos de estar por encima de todo y eso no es así porque el Estado de derecho tiene como defenderse y como defender a la sociedad de los haraganes, los corruptos y particularmente de los administradores públicos que no cumplen con su deber.


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