08 Enero - 2012

Quindío entregó casi todo

Aunque la expresión casi no vale nada, si se podría afirmar que el departamento del Quindío es de todos y de nadie, la mayoría de sus instituciones públicas se volvieron polvo, pasaron a manos de operadores privados, escasamente se recuperó el aseo que estuvo durante varios años manejado por servigenerales S.A. E.S.P.

No sólo abrir los ojos para volar

El editorial del periódico La Crónica del Quindío se refiere en su editorial de hoy a "abrir los ojos para volar", demanda de la alcaldesa de Armenia, Luz Piedad  Valencia Franco y la gobernadopra del Quindío, Sandra Paola Hurtado Palacio, acciones conjuntas que permitan un mejor trato de la Aerovicil con el aeropuerto El Edén, el de mejor ubicación frente al de Bogotá, Pereira, Manizales y quien sabe cuántos más.

Se dice que ese aeropuerto es internacional, nosotros creemos que sí por las condiciones estratégicas que tiene, la facilidad para decolar y aterrizar, está en el corazón verde de Colombia, a un lado de la principal vía terrestre que comunica con Buenaventura, Valle del Cauca, donde está el primer puerto maítimo de este país.

Decíamos que casi todo se enajenó en el Quindío y por la irresponsabiloidad de esos funcionarios intermitentes, que hoy están pero mañana no, que alcanzaron acabar con Indequi, Sodefían, Telearmenia, el matadero de Armenia, alumbrado público, la energía eléctrica que manejaba la Edeq quedó en manos de EPM, más la pérdida deliberada de 36 mil millones de pesos de las ventas de las accio0nes de la Edeq a EPM y que eran para un tal embalse multipropósito y no pasó de ser baba, caña y milonga.

Abrir los ojos para volar

En un momento débil de la historia de Armenia su administración cerró los ojos y enajenó el aeropuerto El Edén. Por eso hoy es patrimonio de la Aerocivil y de ahí el regular trato a los quindianos. Sin embargo, es el momento de abrir los ojos para volar.

El departamento con más perspectiva turística de los tres que conforman el llamado Eje Cafetero es el Quindío y por esa razón está obligado a mirar atentamente el futuro de tal manera que pueda aumentar su liderazgo dentro de la industria turística del país.

Se requiere de una mirada perspicaz que perciba grandes distancias y que sea capaz de ver hacia el futuro inmediatamente. La construcción de Aerocafé en Manizales está en duda a pesar de las millonarias cifras hasta ahora invertidas.

El presidente Juan Manuel Santos y su ministro del Transporte Germán Cardona Gutiérrez tan caldense como el más, dejaron mucho que desear recientemente cuando juntos estuvieron en Manizales y se refirieron al aeropuerto cuyas obras han sido paralizadas por múltiples problemas técnicos que son mucho más graves de lo que creemos los legos en materia de aeropuertos, y si nos adentramos a los que presenta Matecaña en Pereira que son infinitamente más graves porque es un aeropuerto que no se puede ampliar, sencillamente veremos que ahí está la oportunidad para el Quindío y para Armenia como ciudad capital en cuyas goteras está el aeropuerto El Edén. Este es el momento preciso para una unión de voluntades entre el departamento, el municipio, el sector privado y la ciudadanía en general.

Lo que se lee del momento actual es la gran oportunidad para solicitarle al gobierno nacional que haga en el aeropuerto de Armenia unas inversiones que correspondan a las posibilidades de prosperidad aeroportuaria y del turismo que no sólo son de la región, sino del país. Persistir quiere decir mantenerse firme en una actitud, acción u opinión, y frente a este tema no puede quedar la menor duda en cuanto a que hay que echar mano de la ocasión y construir la fuerza interinstitucional que se requiere para sacar los mejores dividendos.

Ojalá se pensara en destinación de recursos propios de la región, aprovechando las regalías para que el gobierno nacional no crea que estamos de pedigüeños por costumbre, sino porque tenemos la seguridad de contar con el mejor punto dentro de la región para dotar en él al país, de uno de los mejores aeropuertos colombianos. La idea no puede ser trabajosa de vender toda vez que el viceministerio de Turismo ha dicho quinientas veces que aquí hay ventajas enormes que tienen que aprovecharse por el país.

El Ministro Germán Cardona Gutiérrez ha dicho que Aerocafé es una obra que se está dejando medio abandonada y claro está, se trata de una situación embarazosa que el gobierno nacional tiene que entrar a solucionar. No hay más remedio que una alta cirugía para que no se aumenten las razones del arrepentimiento estatal. La de Caldas pudiera ser calificada ya como una obra símbolo del despilfarro, de la falta de planeación y de sindéresis para el manejo de los recursos públicos en Colombia.

El ministro es caldense y lo dijo con franqueza y responsabilidad recientemente: “Ese proyecto fue muy mal estructurado, hay una irresponsabilidad grande en su concepción y transformación”. Eso dicho por Cardona Gutiérrez quiere decir o traduce fácilmente que en Caldas metieron las patas y que el problema no va a tener solución.

El ministro dijo que había que empezar a preguntarles a los responsables de esa extravagancia, como metieron a Manizales y a Caldas en semejante obra. Pero algo más, los caldenses no se podrán venir a rechazar las francas afirmaciones del ministro porque entre otras cosas, en esa misma ocasión el gobierno nacional le dejó un plan de inversiones a ese departamento por un monto superior a los 276 mil millones de pesos y eso también quiere decir que los caldenses tienen ministro propio y que la mete toda por su tierra. “La oportunidad la pintan calva” dice un viejo proverbio; este es el momento de exigir inversiones importantes para el aeropuerto El Edén, reconocido por pilotos internacionales como uno de los mejores ubicados del país.

Señoras alcaldesa y gobernadora, es el momento de abrir los ojos para volar.