25 Enero - 2013

Sismo del 25 de enero de 1999

¿ Qué balance podría hacerse el día viernes 25 de enero de 2013, catorce años después del terremoto del 25 de enero de 1999, un lunes, una y diecinueve minutos de la tarde. Los muertos y heridos pudieron ser más en Armenia, Quindío, la más afectada de las 28 regiones del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Tolima. La urbanización La Brasilia fue la que más muertos puso, la cifra en la zona afectada fue de 1.148, 2.300 heridos, más de 30.000 viviendas afectadas, cerca del 75% de las escuelas y colegios con daños, más de un millón de metros cúbicos de escombros, y 110 años de su historia fueron modificados en un instante.

Catorce años de esa inolvidable tragedia

Por Cesáreo Herrera Castro, director

La primera gráfica corresponde a la homilía en la urbanización Brasilia, con asistencia de la mandataria Sandra Paola Hurtado Palacio, su equipo de gobierno departamental, habitantes del sector, empresarios, comerciantes, empresarios, industriales, concejales, diputados, entre otros, este viernes 25 de enero de 2013.

La segunda gráfica nos muestra cómo quedó la urbanización Brasilia después de los estragos causados por el sismo del 25 de enero de 1999. Casas totalmente destruidas, hoy en día se respira alegría, vida, deseos de seguir trabajando en la Nueva Brasilia.

Era un lunes común y corriente, por imponderables de última hora salí de mi oficina en Armenia que estaba en la calle 22 con carrera 14 y 15.  A esa hora ( una y dicinueve minutos ) estaba en Calarcá, recuerdo como si fuera hoy que la tierra se encabritaba, podría afirmar que se sentía una estampida de leones, miles de ellos por debajo de la tierra hacían estremecer todo, sonidos ensordecedores acababan con los tejados de las casas, sus cimientos, las redes de energía se precipitaban al vacío, era el caos total.

Luego salí para la ciudad de Armenia, su principal vía estaba bloqueada en varios tramos, mucha tierra se precipitó por el movimiento telúrico, quienes iban a trabajar de Calarcá a Armenia tenían que caminar o trasbordar. La Ciudad Milagro de Colombia, Armenia, parecía bombardeada, edificios en el suelo, casas apachurradas, cables de la energía eléctrica por todas partes, lo mismo postes, carros llenos de ladrillo y cemento y en su interior personas muertas y heridas.

Catorce años de la tragedia en Armenia, 27 municipios más del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Tolima
 
El diario colega La crónica del Quindío destacó en su nota editorial del martes 25 de enero de 2011 cómo fue ese día lunes 25 de enero de 1999, doce años después del devastador terremoto, cuyo saldo de víctimas superó las mil personas. "Armenia colapsó y quedó colapsada", dicen los habitantes de la capital del Quindío.

Tristeza, desempleo y un futuro incierto

Hoy hace doce años, el 25 de enero de 1999 a la 1 y 19 minutos de la tarde se produjo el terremoto que partió la historia del Quindío, especialmente de Armenia la más afectada. El 25 fue un lunes, el cielo de la región estaba un poco gris pero el ambiente era amable. Hubo mucho por decir en La Crónica del Quindío de ese día y en los noticieros de radio de la ciudad porque el domingo 28 de enero de 1999 había concluido en el concejo municipal el proceso del Plan de Ordenamiento Territorial presentado a su consideración por el alcalde Álvaro Patiño Pulido.

Ese lunes el municipio de Armenia ya tenía Porte y se asomaba al país como la primera ciudad colombiana en construirlo. Fueron diligentes la administración y el Concejo de la época. Esa mañana los aficionados a los toros hablaron de la corrida del domingo 24 y los seguidores del deportes Quindío se refirieron a las contrataciones que se venían para el equipo. El nombre de Darío José Campagna, jugador argentino que murió entre los escombros del hotel Izcay, se oyó mencionar en todos los espacios deportivos de la mañana y por supuesto en la página especializada de este diario.

Hace hoy doce años que el terremoto enlutó también al fútbol profesional. La ciudad vivió una mañana normal; ese día, se respiró optimismo en todos los sectores hasta el momento en que se produjo el sacudón. A las 5 y 40 la réplica más fuerte de todas las que se habían sentido hizo que se derrumbaran las estructuras urbanas que quedaron dobladas a la 1 y 19 y de ahí en adelante, Armenia vivió entre gritos de angustia, llanto, dolor, muertos, desolación, pánico, miedo una noche sin luz ni agua pero con centenares de muertos y con decenas y decenas de heridos atendidos en los hospitales y clínicas de la región que con una fortaleza inimaginable, se mantuvieron dando el mejor ejemplo de entereza, responsabilidad y ética a todo el país frente a una tragedia de esta magnitud.

Hoy el modelo Forec que creó y puso en marcha el gobierno de Andrés Pastrana Arango se toma como referencia jurídica para la reconstrucción del país después de una nueva tragedia, con mayor número de damnificados, mucho más de 2 millones y medio y con efectos sociales y económicos en gran parte del país, diez veces mayores a los dejados por el terremoto de hace doce años en 28 municipios del Eje Cafetero.

El modelo sirvió porque no permitió que la corrupción política se robara la plata, sin embargo, en honor a la verdad, la aplicación del sistema debe ser corregido en los puntos en los cuales quedaron demostradas sus fallas.

El ingeniero Jorge Iván Salazar Palacio, actual curador urbano de Armenia, en un libro suyo que tituló La administración de una tragedia y en cuyas páginas define el marco socioeconómico del país y de la ciudad en el momento del terremoto, presenta además un resumen de los decretos dictados por el gobierno del presidente Pastrana, empezando por el que declara la existencia de una situación de desastre; decreta el Estado de Emergencia Económica, beneficios y créditos subsidiados para hacer frente a la calamidad, crea al Forec como entidad de naturaleza especial con sede en Armenia adscrito al departamento administrativo de la presidencia de la República, con funciones especiales para dirigir el proceso reconstructivo de los 28 municipios y una serie consecutiva de disposiciones que fueron requeridas ante la dimensión del sismo que nos sacudió en forma terrible.( Foto de varias máquinas del Cuerpo de Bomberos de Armenia).

La idea —lo aseguramos hoy doce años después— puede replicarse, merece ser adoptada, pero eso sí, con la aplicación de los correctivos que no alcanzó a hacer el Fondo para la Reconstrucción Económica y Social del Eje Cafetero, Forec por falta de tiempo y por razones múltiples que superaron las posibilidades del momento.

Aquí no se reconstruyó tejido social y eso hay que hacerlo hoy, sino, el país aumentará las prácticas de la delincuencia común que ha invadido al Quindío después del terremoto. La reconstrucción del país luego de la tragedia causada por el invierno, necesita interventoría. En el Quindío no respondió a los esfuerzos del gobierno y los errores están hoy a la vista. El modelo Forec sí sirve, pero con muchos e indispensables correctivos.

Un poco de historia

Fuente: internet

Sismo del 25 de enero de 1999
 

 Terremoto del Quindío
 
El lunes 25 de enero de 1999, a la 1:19 p.m. hora local (18:19 UT), ocurrió un fuerte sismo de magnitud 6.2 (Mw), que destruyó parte de la ciudad de Armenia. Su epicentro se localizó en inmediaciones del municipio de Córdoba (Quindío) en 4.41º latitud norte, 75.72º longitud occidental y profundidad superficial.

La ciudad de Armenia, capital del Departamento del Quindío, donde residían cerca de 300.000 habitantes, sufrió las mayores pérdidas por causa de este sismo: 1.148 muertos, 2.300 heridos, más de 30.000 viviendas afectadas, cerca del 75% de las escuelas y colegios con daños, más de un millón de metros cúbicos de escombros, y 110 años de su historia fueron modificados en un instante.

En la parte central de la ciudad, entre el Río Quindío y la Quebrada Hojas, y en los barrios Brasilia Nueva, San Nicolás, Santa Fe, Rincón Santo, Uribe, Cincuentenario, Santander, Diecinueve de Enero, Gaitán y Corbones, muchas edificaciones (antiguas en su mayoría) colapsaron.

Se presentaron colapsos parciales y daños severos en el centro de la ciudad, y en los barrios Arboleda, Yolima, Guayaquil, y en parte de las edificaciones de la Universidad del Quindío y del Coliseo del Café. En los Barrios Florida Norte, Bavaria, y sectores aledaños a la Avenida Las Palmas, hubo daños en mampostería, y en algunos casos, caída parcial de techos, pero no fueron afectadas las estructuras.

A lo largo de las Avenidas Bolívar y Primero de Enero, en los alrededores del Hospital San Juan de Dios y en los barrios El Nogal y El Laurel, se observó poca afectación.

Otros de los municipios más afectados fueron Córdoba, Pijao y Calarcá en el Quindío, donde quedaron destruidas algunas viviendas. El mismo caso se presentó en la ciudad de Pereira.

También se registraron daños considerables en los municipios de La Tebaida, Montenegro, Quimbaya y Filandia (Quindío), y en Caicedonia (Valle).

La cifra total de muertos se calculó en 1.171, hubo 4.765 heridos, 45.019 viviendas afectadas, 6.408 fincas cafeteras con daños y pérdidas por valor superior a 2.000 millones de dólares.

El sismo detonó un elevado número de deslizamientos, la mayoría de los cuales fueron de poco volumen, pero sin embargo alcanzaron a interrumpir varios sectores de las vías.

La Red Sismológica Nacional de Colombia (Rsnc), registró un total de 138 réplicas durante el siguiente mes al evento principal. La más importante ocurrió el mismo día 25, 4 horas después del sismo principal y tuvo una magnitud de 5.5 (Mw).

A raíz de la destrucción causada por el sismo se creó el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), el cual tuvo la misión de coordinar y administrar los recursos necesarios para la atención de la emergencia y la reconstrucción del Eje Cafetero.

 Se conmemoraron 11 años del terremoto en el Eje Cafetero
 
Este 25 de enero se cumplieron 11 años del terremoto que sacudió al Eje Cafetero y que dejó cerca de mil víctimas mortales. Ad portas de esta fecha, las autoridades recibieron el llamado para que el modelo de reconstrucción de esta región del país,...

Modelo del Forec para Haití

Caracol, enero 26 de 2010

Este 25 de enero se cumplieron 11 años del terremoto que sacudió al Eje Cafetero y que dejó cerca de mil víctimas mortales. Ad portas de esta fecha, las autoridades recibieron el llamado para que el modelo de reconstrucción de esta región del país, sirva como modelo para Haití.

Según los líderes de la reconstrucción en el Quindío, la misma Organización para las Naciones Unidas recomendó al gobierno haitiano tener en cuenta el modelo del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero, Forec, cuando empiecen las labores de reconstrucción de Haití.

Y es que con el funcionamiento de esta Institución, creada para atender la emergencia, en menos de tres años se volvieron a poner en pie más de 125 mil viviendas, así como toda la infraestructura pública que resultó deteriorada con el sismo de aquel 25 de enero de 1999 que destruyó el 60 por ciento de la ciudad de Armenia y en menor medida a los demás municipios del Quindío y parte de Risaralda y el norte del Valle del Cauca.

Según Diego Arango Mora, miembro de la junta directiva de ese Forec, Armenia que en su infraestructura no tiene rastros del terremoto, es garantía de que el modelo es aplicable para Haití.

“Yo estoy absolutamente convencido de que es el camino viable y lógico de atender una emergencia de la magnitud de lo que se presentó en ese país y como la que se presentó en nuestra región. Sólo habría de aplicarse un cambio y es que en Armenia, cada ONG se encargó de reconstruir completamente un sector específico de la ciudad, hacía las redes de acueducto y alcantarillado, diferente a otra ONG que hacía lo propio en otro barrio.
 

Ahora es necesario que una ONG especializada en reconstrucción de viviendas haga todas las casas de Puerto Príncipe, mientras otra organización especializada en redes de alcantarillado hace todas las redes de esa capital, para que no haya problemas, como si hubo en el Quindío, cuando posteriormente se deben articular todas las obras”.

Según expertos, los modelos de reconstrucción podrían ser igual de exitosos porque Armenia fue reconstruida pensando en que es una ciudad sobre una falla tectónica, que en caso de generar un sismo podría ser altamente destructiva como ocurre con Haití, “por eso allí como acá, tiene que construirse con medidas más especiales que las normas nacionales o internacionales de sismo resistencia”.
 

¿Preparado para otro terremoto?
 

Donde tiembla vuelve a temblar

El temblor del domingo es un campanazo de alerta para volver por los caminos de la reflexión sobre la prevención de desastres en la ciudad.
Después del susto que nos pegó el temblor del pasado domingo, es bueno preguntarnos: ¿Estamos preparados para enfrentar una nueva tragedia en el Quindío? Por el momento no conocemos ningún estudio serio que nos hable del tema. Ver la gente asustada, desparramada en las calles de la ciudad frente a un temblor sin mayores consecuencias como el ocurrido el 29 de septiembre pasado, nos tiene que poner en alerta.

Hace unos pocos años, estudiantes de la universidad del Quindío se tomaron la molestia de hacer un trabajo comunicacional alrededor de la forma como estaba preparada la población de Armenia, especialmente la estudiantil, frente a un nuevo terremoto como el ocurrido el 25 de enero de 1999. Los resultados no fueron nada alentadores. Casi ninguna institución tiene claro el tema. Hay confusión sobre la forma de actuar, pero especialmente no hay una cátedra ni un aleccionamiento permanente sobre la toma inmediata de medidas para salvaguardar la vida.

Hemos bajado la guardia, eso es evidente. Al principio, y después del terremoto del 99, muchas instituciones públicas y privadas tenían dentro de sus actividades cotidianas mantener preparada la población frente al riesgo. Pero, con los años, ha bajado la intensidad de la prevención. No podemos olvidar que vivimos en la zona colombiana donde las fallas geológicas activas ocasionan temblores en forma permanente y, en cualquier momento, podría producir un terremoto de gran escala.

Los nuevos edificios donde hay gran afluencia de público, debieran de tener no solo las medidas exigidas por la ley, sino una permanente información de cómo actuar en caso de un terremoto. Esa información no es muy evidente, no es muy clara, como tampoco lo es en universidades, colegios y edificaciones públicas como alcaldía y gobernación, y mucho menos en centros hospitalarios. Hay que mejorar la comunicación con el público sobre la posible ocurrencia de desastres y la forma de actuar.

Esta semana se realiza en Armenia el 1er Seminario -Taller de comunicación pública de la ciencia y la innovación, comunicación y riesgo, donde vamos a ver una interacción sobre el tema entre los periodistas, los expertos y la comunidad. Una reflexión válida para que evaluemos nuestra preparación, desde los medios y desde las instituciones, para enfrentar un evento de la naturaleza del que ya vivimos al cierre del segundo milenio en Armenia.

También es pertinente evaluar los tipos de asentamientos que se están realizando en la ciudad. Muchos constructores lograron en el pasado reciente obtener licencias para levantar edificios en sitios prohibidos por el Plan de Ordenamiento Territorial. Un despropósito que se hizo de la mano de la irresponsabilidad de curadores urbanos, que han sido sancionados por tales hechos, pero también de aquellos constructores que no tienen miramientos con tal de ganarse unos pesos más.

La ingeniería civil ha evolucionado, evidentemente, y creemos que ahora es posible construir con mayor seguridad que antes, pero no es bueno desafiar la naturaleza. Muchos sitios que fueron prohibidos por el POT que se hizo después del terremoto, ya son lugares expeditos para levantar edificios y viviendas, desacatando la advertencia de la naturaleza.

El temblor del domingo es un campanazo de alerta para volver por los caminos de la reflexión sobre la prevención de desastres en la ciudad, por una parte, y por la gestión del riesgo, porque debemos, todos los quindianos, saber muy bien qué hacer, cómo actuar, en caso de una emergencia de esta naturaleza, que siempre está en las puertas de nuestras casas.

Resumen ejecutivo de las actividades cumplidas por el Forec
 
El gobierno nacional a través del Fondo para la Reconstrucción invirtió un $1 Billón 599 mil millones para recuperar veintiocho (28) municipios de cinco (5) departamentos luego del sismo de enero de 1999. Tras el sismo del 25 de enero de 1999,

Forec en el proceso de reconstrucción

De: Gilberto Montalvo Jiménez

Documento preparado por la oficina asesora de comunicaciones de la gobernación del Quindío
 

Tras el sismo del 25 de enero de 1999, que provocó la muerte de 1.148 personas  y afectó 116 mil viviendas, 645 establecimientos educativos y 49 entidades de salud, en la peor tragedia de la historia reciente del país, el Gobierno acudió a un nuevo modelo para el rescate económico y social de esta región.

En una estrategia que garantizó la transparencia en el uso de los recursos y permitió una total participación de la gente en la toma de decisiones, el Gobierno y el Fondo para la Reconstrucción creo un modelo donde organizaciones no gubernamentales, gremios y la academia participaron activamente en la recuperación y ejecución de obras físicas y sociales.

El 25 de julio de 2002 concluyó la vida jurídica del Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero, Forec.

Un techo digno para miles de quindianos

Para asistir a los damnificados en el área de vivienda el Fondo asigno $703 mil millones que equivalen a 125.900 subsidios de propietarios, no propietarios urbanos y rurales. De estos 125.900 subsidios, 12.902 equivalen a familias no propietarias del área urbana y 98.569 a familias propietarias del sector urbano.
 

Gracias al Gobierno Nacional que otorgó un subsidio por familia de $9 millones 900 mil para no propietarios, hoy tienen la seguridad de poseer una casa propia en alguno de los 105 proyectos que se construyeron en el Eje Cafetero. 

El campo fue una prioridad

El Fondo para la Reconstrucción delegó la reconstrucción de viviendas cafeteras. Para esta labor se dispuso de $74 mil 856 millones para recuperar 14.425 viviendas, entre reparación, reconstrucción y reubicación.

La preocupación fundamental de la reconstrucción fueron las 126 mil familias afectadas por el sismo. Pero el afán no consistía únicamente  en reparar o reconstruir sus casas, escuelas o centros de salud, sino en permitir por primera vez en el país que la gente acudiera a lo público dejando a un lado la costosa intermediación de la burocracia que tradicionalmente ha encarecido y entorpecido el desarrollo social.  

La reconstrucción económica y social se realizó no en forma vertical sino que generó los mecanismos para que la comunidad se organizara, reivindicara sus derechos jurídicos y sociales y de esta manera escogiese el tipo de vivienda de su gusto y el grupo comunitario al cual deseaba integrarse.

Fortalecer el tejido social representó para el Gobierno Nacional la inversión de $33 mil 359 millones en 417 proyectos dirigidos a la gente. Las labores se concentraron en intensificar la participación ciudadana, mejorar la organización comunitaria, la convivencia, la atención primaria en salud y ampliar los espacios de recreación lúdica y deporte. Todo este trabajo se focalizó especialmente en los alojamientos temporales.

Infraestructura pública

El Eje Cafetero luego del sismo del 99, queda ahora en una infraestructura pública moderna y proyectada para soportar un mayor crecimiento de la región en los próximos años. Con este propósito se destinaron  $198 mil millones para la ejecución de 560 proyectos.

Para la recuperación de acueducto, alcantarillados, redes de telefonía, redes de energía eléctrica y subsidios de servicios públicos se utilizaron $66 mil 903 millones para reparar, ampliar y modernizar 164 proyectos. Igualmente se usaron $28 mil 597 millones en la recuperación y construcción de 35 oficinas públicas y alcaldías.

Las instalaciones del Ejército y la Policía del Quindío y Risaralda que resultaron afectadas con el sismo, contaron con $28 mil 061 millones  que se destinaron a la recuperación de 15 proyectos.

A través de un convenio entre el Fondo para la Reconstrucción y el Instituto Nacional de Vías-INVIAS se canalizaron $150 mil millones  para recuperar y modernizar más de 30 proyectos viales en la región afectada. Adicionalmente, con las distintas gerencias zonales se destinaron  $11 mil 556 millones para intervenir en 50 vías de la zona urbana.

Treinta ( 30 ) estaciones de bomberos el Forec reparó y reconstruyó por valor $8 mil 466 millones. De esta manera, la región queda fortalecida en instalaciones y en equipos para atender eventuales emergencias.

Una de la obras fundamentales para el desarrollo económico del Eje Cafetero fue la construcción del nuevo Aeropuerto El Edén, allí se invirtieron por parte del Forec $5 mil 412 millones.

En un trabajo concertado con las administraciones municipales se destinaron $16 mil 905 millones para 16 plazas de mercado;  $610 millones a 8 mataderos y $1.663 millones a 11 cárceles.

Así mismo, se destinaron $16 mil 781 millones a la recuperación de 161 iglesias $3 mil 994 millones para 57 centros comunitarios y $1.463 millones para 11 casas de cultura.

Fortalecimiento al manejo de desastres

El Fondo para la Reconstrucción invirtió $5 mil 255 millones  en proyectos para la prevención y mitigacion de riegos. Igualmente, en la concientizacion de la comunidad en contribuir responsablemente en eventuales desastres.
 
Los proyectos se orientaron en varios frentes como reconstrucción y reparación  de estaciones de bomberos, de monitoreo sísmico y material para atención de emergencias en centros educativos,  estudios de zona de alto riesgo, de amenazas geológicas y planes de ordenamiento territorial.

El éxito en la planificación conllevó a que la Organización  de las Naciones Unidas otorgan al Forec el premio Sasakawa en Octubre del 2000 en Ginebra, Suiza. Con el Sasakawa, la ONU destacó las actividades a largo plazo, así como los numerosos elementos de prevención que integran en sus programas de reconstrucción:  los planes de ordenamiento territorial, las unificaciones de riesgos y amenazas, el plan ambiental, entre otros.

El premio Sasakawa es un reconocimiento a individuos o Instituciones que hayan hecho contribuciones destacadas para la prevención de desastres y la reducción de la vulnerabilidad en el mundo, compatible con el espíritu y los objetivos de la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres.
El sismo de Armenia del 25 de enero de 1999. Un analisis telesismico de ondas de cuerpo, observaciones de campo y aspectos sismotectónicos
 
El sismo de Armenia, Colombia ([M.sub.W] = 6.2) del 25 de enero de 1999, 18:19:16 TU, fue originado por una falla Normal de desplazamiento lateral izquierdo, con una longitud de ruptura de 11.7 km y un ancho de 10.6 km, para un área total de ruptura...

Se obtuvieron 391 réplicas

Publication: Revista Geofísica

Publication Date: 01-JUL-02

Author: Monsalve-Jaramillo, Hugo ; Vargas-Jimenez, Carlos Alberto

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Copyright 2002 Instituto Panamericano de Geografica e Historia

Resumen

El sismo de Armenia, Colombia ([M.sub.W] = 6.2) del 25 de enero de 1999, 18:19:16 TU, fue originado por una falla Normal de desplazamiento lateral izquierdo, con una longitud de ruptura de 11.7 km y un ancho de 10.6 km, para un área total de ruptura estimada en 124 [km.sup.2].

Es necesario y de gran importancia, adelantar estos estudios para el entendimiento de los procesos geodinámicos del área, la identificación de fuentes sismogénicas y el planeamiento territorial, en términos de la mitigación de riesgos sísmicos regionales y locales. Se obtuvieron 391 réplicas de buena localización, distribuidas en su mayoría a profundidades de 9-20 km, para la determinación del área de ruptura.

La distribución de réplicas, el mapa tectónico y el estudio del parámetro b de Ritcher, indican una fuente de ruptura simple con orientación SE-NW, que involucró dos fallas aledañas a la falla Córdoba, con movimientos posteriores al evento principal. El proceso de ruptura se modeló utilizando una inversión formal de ondas telesísmicas de cuerpo, con registros de desplazamiento de banda ancha con ondas en el rango de 5 a 0.01 Hz. ( Este es elestadio Centenario, además la pista atlética. En el terremoto se dañó la tribuna occidental, la querían demoler, pero el alcalde de ese entonces Mario londoño Arcila se opuso. Hoy es un escenario moderno).

El mecanismo focal sugiere una falla de desplazamiento lateral izquierdo con componente normal, con un buzamiento [delta] = 67.3[grados] hacia el este, un azimuth [fi] = 356[grados] [+ ó -] 10[grados] y un ángulo de deslizamiento [lambda] = -33.8[grados]. Se obtuvo una profundidad del centroide de H = 18.6 km, con un RMS normalizado de 0.51 [micrón]. El momento sísmico calculado fue de 2.1x[10.sup.18] N-m y una dislocación estimada [DELTA]u = 0.484 m.

Se estimó la energía radiada para nueve réplicas en 3.0 x [10.sup.13] [no menor que] [M.sub.0] [no menor que] 1.13 x [10.sup.18] N-m, calculados con la onda SH y el Método de Brune.

Introducción

El sismo del 25 de enero de 1999 de magnitud [M.sub.W] = 6.2, 18:19:16.9 TU, con una réplica principal el 25 de enero de magnitud [M.sub.W] = 5.5, 22:40:12.5 TU, ocasionado por una falla superficial en la corteza continental (Gil et al., 1999), es el sismo superficial más grande registrado instrumentalmente en el Eje Cafetero Colombiano. Se localizó en las inmediaciones del municipio de Córdoba (Quindío), a 17 kilómetros de la ciudad de Armenia. Un día después de ocurrido el sismo, el Ingeominas emprendió, a través de la Red Sismológica Nacional de Colombia (Rsnc) y la Red Nacional de Acelerógrafos de Colombia (Rnac), una campaña de monitoreo de la zona epicentral y sectores del Eje Cafetero bastante afectados, a través de sismógrafos y acelerógrafos, con el fin de determinar la distribución de las réplicas y los mecanismos de ruptura que se generaron del sismo principal y las réplicas.

El objetivo de este trabajo es obtener, mediante la inversión de ondas telesísmicas de cuerpo, el proceso de ruptura y el análisis de la mayor réplica del sismo del 25 de enero de 1999, para mejorar los estudios posteriores de amenaza sísmica y consolidar los estudios de sismología básica en el Eje Cafetero Colombiano.

Es necesario, y de gran importancia, adelantar estos estudios para el entendimiento de los procesos geodinámicos del área, la identificación de las fuentes sismogénicas y el planeamiento territorial, en términos de la mitigación de riesgos sísmicos regionales y locales. Las investigaciones sobre sismicidad superficial en el Eje Cafetero son prácticamente nulas, debido a la carencia de una red local que permita obtener registros sísmicos, para poder comprender los sistemas de fallas corticales y la sismicidad al nivel de la zona Wadatti-Benioff de la placa Nazca subducida en la región.

Marco tectónico

El marco tectónico general plantea la presencia de una interacción triple producto de la convergencia de las placas Nazca, Caribe y Sur América; esta condición se ha presentado durante los últimos 5 Ma. Los mecanismos tectónicos que afectan al noroeste de Colombia son la subducción y el fallamiento transcurrente.

En Colombia, la placa de Nazca se desliza hacia el este a lo largo del bloque de Panamá que se mueve hacia el oeste (DeMets et al., 1994). Este proceso tectónico generó el sistema andino de Sur América y la zona de estudio se encuentra localizada en los Andes septentrionales en la esquina noroeste de Colombia. (Foto del antiguo cajanal, se demolió todo el edificio, luego una curaduría autorizó construir allí el Centro Comercial el Oaisis. ´Cerca de esta construcción está el antiguo túnel del ferrocarril. ¿ Por qué lo dejaron construir ? Averiguelo Vargas).

Las márgenes de los Andes de Sur América y la región circundante han sido objeto de estudios para aclarar el panorama tectónico de esta compleja región, básicamente por la presencia de la junta triple de Cocos-Nazca y Caribe. La cuenca de Panamá es el área encerrada por el escudo continental de Colombia y Panamá y las dorsales de Cocos y Carnegie, la cuenca ha sido formada por el esparcimiento del piso oceánico a través de los límites de las placas Cocos y Nazca desde el rompimiento de la placa Farallón hace 27 Ma (Oligoceno tardío) hasta el presente, según Hey (1977).

Fallas activas superficiales en el área de estudio

Para estudiar los movimientos y deformaciones de la corteza en América Central y el Nor-Oeste de Sur América (Kellogg and Vega, 1995; Mora et al., 1995), se inició en 1988 el proyecto CASA (Central and South America) Global Positioning System. Este proyecto consiste de 30 estaciones en cinco países y se basa en medir geodésicamente con GPS los desplazamientos y estimar las deformaciones interplaca, lo que puede suministrar importantes resultados en la cinemática regional de las placas y la actividad tectónica de las zonas de convergencia.

Los datos de velocidad compilados de 1988-1995 se presentan en la Figura 1. En esta figura se muestra el bloque de Panamá que se desplaza hacia el noreste, y la placa Nazca que va en dirección noreste, presentando dos límites de convergencia.

El primero, una falla transcurrente entre el bloque de Panamá y la placa Nazca; el segundo, la trinchera Colombo-Ecuatoriana. También se muestran dos arcos de compresión, producto de la subducción de la placa Caribe que se mueve con dirección sureste; además se observan tres grandes fallamientos superficiales, la falla Frontal del Llano, de cabalgadura con componente dextral, la falla Romeral, falla inversa con componente lateral izquierda donde se encuentra enclavada la zona epicentral del sismo del 25 de enero, y la falla Cauca.

Se muestra una discrepancia en el sur de Colombia y el norte de Ecuador, entre los vectores de convergencia de la placa Nazca respecto al modelo Nuvel-1.

[Figure 1 Omitted]

Particularmente, la zona de estudio se encuentra afectada por los sistemas de fallas Romeral y Cauca, los cuales tienen las siguientes fallas subsidiarias:

Falla Silvia-Pijao

El sistema de fallas Silvia-Pijao presenta una dirección preferencial en sentido noreste, y está conformado por abundantes ramificaciones, que hacen diferenciar una gran cantidad de segmentos con relaciones geométricas complejas entre si, mostrándose numerosas bifurcaciones y confluencias, dentro de una faja con una amplitud cercana a los 10 km. Resulta de interés el alto número de segmentos diferenciados, originado por la misma geometría del sistema y su continuidad a lo largo del occidente colombiano.

Todos estos segmentos pueden asumirse que se comportan como fuentes sísmicas individuales. En algunos lugares se muestran rasgos muy destacados que sugieren que dentro de este sistema de fallas, algunos de sus segmentos pueden mostrar una tasa de actividad entre moderada y alta. A su vez, las denominadas fallas de Córdoba y Navarco, hacia el oriente del sistema en discusión, muestran una fuerte expresión geomorfológica, destacándose su continuidad y el control de los drenajes (Figura 2).

[Figure 2 Omitted]

Falla Armenia

Dicha falla presenta rasgos contundentes de actividad precisamente sobre el propio sector donde se localiza la ciudad de Armenia; la estructura exhibe un escarpe, con una diferencia altimétrica cercana a los 30 m, con cara libre hacia el este. Los rasgos morfoneotectónicos...

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El Forec no cumplió
 
Superada ya una docena de años -período más que prudente para evaluar resultados y cuantificar las consecuencias del fuerte terremoto que fragmentó la piel social y destrozó la estructura urbana de Armenia- la situación de la ciudad y especial...

La tarea del Forec de reconstruir el Eje Cafetero no parece haber sido tan exitosa como se cree


De: calle real (lacallerealarmenia@gmail.com


Alpher Rojas


Superada ya una docena de años -período más que prudente para evaluar resultados y cuantificar las consecuencias del fuerte terremoto que fragmentó la piel social y destrozó la estructura urbana de Armenia, la situación de la ciudad y especialmente la de decenas de miles de damnificados es demasiado crítica, como graves son los impactos psicosociales, económicos y culturales posterremoto.

A pesar de la pésima alcaldía de Álvaro Patiño Pulido varios de sus amigos le dieron una sonora y sentida bienvenida. Se aprecia en la gráfica, está en todo el centro y con gafas. Reunión de amigos en bienvenida del ex alcalde de Armenia, Álvaro Patiño Pulido.

Julieta López, Jaime Bejarano Alzate, Diego Arango Mora, Margarita González, Luz Adriana Buitrago Suárez, Álvaro Patiño Pulido, Rodrigo Estrada Reveiz, Jorge Eliécer Orozco Dávila, Alba Lucía Velásquez, Diego Fernando Jaramillo López y Luz Elena Alzate Gutiérrez.

Álvaro Patiño Pulido fue llevado junto a Diego Arango Mora al DAS Quindío, allí permanecieron varias horas. El señor padre del ex alcalde fue quien vendió los terrenos en donde actualmente está la Policía, la transacción superó varios millones de pesos.

El Fondo de Reconstrucción Económica del Eje Cafetero (Forec) fue un fraude monumental a la confianza de la sociedad. Un dispositivo meramente pomposo al servicio de la terciarización de la economía y un espacio de apoyo a los referentes impuestos por la globalización neoliberal.
 
Diez trabajos académicos colectivos e individuales --referentes especiales para el libro La ciudadanía desnuda, investigación en profundidad sobre los efectos del desastre-- con enfoques científicos y  técnicos, producidos tanto por investigadores nacionales como por expertos de la comunidad internacional, penetraron con rigor en las entrañas de las diversas fases del proceso para visibilizar ese dramático cuadro de consecuencias socioeconómicas y psíquicas.

Allí se demuestra de manera fehaciente que los directivos del Forec no fueron capaces de traducir con su particular aparato de intervención los sufrimientos y las pérdidas de la ciudadanía en procesos activos de recuperación de la convivencia, en progreso urbanístico, en desarrollo ni en ética social.
 
Los precarios resultados en la ejecución del proyecto de reconstrucción indican, en primer término, que las millonarias apropiaciones fiscales de la Nación --¡1 billón 700 mil millones de pesos, durante la vigencia del proceso!-- y las cuantiosas donaciones, de la comunidad internacional calculadas en 1,5 millones de dólares: 2.000 toneladas de alimentos y 4.000 toneladas en enseres varios procedentes de 50 países --no registradas en la contabilidad institucional--, no fueron administradas con transparencia, responsabilidad ni eficiencia (tres de sus directivos fueron encarcelados transitoriamente).

65 procesos de responsabilidad fiscal adelantados por la Contraloría General de la República, 26 expedientes disciplinarios que todavía instruye la Procuraduría General de la Nación, 7 investigaciones de la Fiscalía General de la Nación y 28 quejas por violación de derechos impetradas ante la Defensoría del Pueblo constituyen pruebas elocuentes de la corrupción y del manejo inadecuado que campeó en el transcurso de la mal llamada reconstrucción.
 
    Aún más, los titulares de la prensa nacional registran tanto ese estado social calamitoso, como la deplorable situación urbanística de la capital y el despilfarro financiero: "Tambalea el Forec" (El Espectador,  sábado 16 de octubre de 1999); "Capturas por peculado con plata del terremoto" (El Tiempo del martes 25 de enero del 2000); "Dos años sobreviviendo en un cambuche, entrevista con Gloria María Pérez" (El Tiempo, domingo 21 de enero de 2001); "Las cuentas del Forec no cuadran (Portafolio del viernes 24 de enero de 2003);

 "El desastre del Forec"  (Revista  Iniciativa Socialista Nº 73); "Recursos del Forec que no se utilizaron retornarán a la nación" (La Crónica, sábado 25 febrero del 2006); "Secuelas de irresponsabilidad" (La Crónica del Quindío, domingo 13 de enero del 2008); "Bomba de tiempo en Armenia: Centenares de casas, construidas por el Forec serán abandonadas" (La Crónica del Quindío, domingo, marzo 09 de  2008); "Casas de damnificados del terremoto ya tienen fallas" (El Tiempo, sábado diciembre 19 de 2009);

"33 barrios de Armenia -construidos por el Forec- resultaron ser ilegales después del terremoto de 1999" (El Tiempo, lunes,  8 de marzo de 2010) "Casos de sobredosis prenden alerta en Quindío: hace siete años uno de cada 100 pacientes llegaba por problemas con heroína, y en el 2007 ya eran 34 de cada 100" (El Tiempo, domingo, 28 de marzo de 2010); "Armenia en la olla", desempleo del 18,6%" (La Crónica, martes, 8 de junio de 2010)   


 Exhibidas hasta la saciedad las consecuencias físicas del terremoto, que dejó a la ciudad de Armenia en un estado de vegetativo agotamiento, a pocos escandalizan  las graves patologías sociopolíticas que han quedado visibles con el desastre.

Los sueños de llevar al departamento y a su capital a los umbrales del progreso se desdibujan ante la mísera realidad social que vive la gran mayoría, tras el proceso de "reconstrucción". El manejo de las instituciones por el cartel de apostadores del chance y la mafia emergente constituyen signos de degradación difíciles de superar.
 
Pese a todas las dolamas sociales y urbanísticas, el modelo reconstructor del Forec sigue siendo promovido como una gran solución que, incluso, fue ofrecido en las tragedias sísmicas de Haití (el martes 12 de enero de 2010) y Chile (el sábado 27 de febrero de 2010).

Sólo que los observadores de esos países y de la ONU retornaron por completo desilusionados al constatar que el proceso adelantado en el Eje Cafetero había sido más que un fracaso un boom publicitario. Los seductores esfuerzos retóricos presentados por la Presidencia de la República y el BID, en impecables folletos de estética diseño, no han sido suficientes para ocultar la tragedia posterremoto que padece Armenia. La verdadera legitimidad social del programa Forec fue una idea estructural y normativa que al final no se pudo sostener en los resultados generados durante y después del proceso.
 

En la región que fuera la de mayor producción cafetera del país, su capital quedó en estado de convalecencia y las múltiples crisis que le traslada constantemente la nación no le han permitido recuperarse plenamente.
 
Esta catástrofe puso en evidencia todas las carencias acumuladas a lo largo de los años y al mismo tiempo permitió advertir la capacidad de respuesta de los gobernantes para orientar los procesos de recuperación física y social de las comunidades más débiles y menos favorecidas.
 
Por ello, la noción bastante difundida según la cual el proceso reconstructor adelantado por el Forec fue un éxito, resulta insostenible a la luz de los indicadores sociales y de las negativas cifras que registran el desarrollo socioeconómico regional y local. Miseria, pobreza, educación y tasas de violencia tienen indicadores que, en algunos casos, superan la media nacional.